La yaya Lina.

 06-08-2023

   Santana, domingo, 11:47h., en la cocina. Lina sube a Santana con los frailes y público santanero. Mamá y yo hemos oído Misa con el Papa Francisco y la juventud mundial en Lisboa. Más de un millón de jóvenes. La fecha del próximo encuentro ha dicho el Papa que será en Corea del Sur, al año 2027. ¡Qué mina para la Iglesia encontró Juan Pablo II con estas jornadas de la juventud! Tuvo que ser una inspiración divina.

   Anoche nos acostamos a las once con música de altavoces en el Roalico de abajo. Lina dijo que todos los años celebran esta fecha de agosto, una familia del barrio roaliquero con ruidos de músicas discotequeras hasta la madrugada. Pues muy bien, si es sólo un día.

El 16-septiembre-77 escribí en mi diario:

"Son las cuatro y media. Esta mañana estuve en Murcia: Delegación, Inspección, Conservatorio, etc. Mis mañanas de Murcia coinciden en muchas cosas: ando mucho, veo a los amigos y paseo por Platería mirando escaparates. Murcia es ya como una calle nuestra, como nuestra casa. Tan conocidos son sus rincones que casi la recorremos con los ojos cerrados. ¡Cuántas veces hemos ido a la Universidad, al Malecón, a la Catedral, al Museo de Salzillo, etc, etc. que viene a ser una prolongación de nuestro pueblo. Somos tan jumillanos como murcianos, y esto tiene su importancia, como dijo Platón, agradecemos a Dios haber nacido hombre, ser de nuestro tiempo, haber nacido en España y ser de este rincón de la península. Lo saben bien los escandinavos o daneses, que tanto nos visitan. Uno es como ese árbol con sus raíces, como ese animal que ha nacido nadie sabe cuándo ni por qué, ni cómo, que se solaza despreocupado sin penas ni preocupaciones, porque su organismo es producto del medio y es justo donde vive y crece a su medida. Nosotros nos sentiríamos afectados emocionalmente si fuéramos a otra parte, si fuéramos trasplantados. Incluso si fuéramos a otro lugar más rico o más hermoso. Uno es de donde ha nacido y nunca estará mejor en otro lugar. Por eso, lo peor que puede ocurrir a una persona es no vivir donde ha nacido. Es renunciar a su propia vida, a su propia existencia.

   LA YAYA LINA

   Acaba de llegar la yaya Lina. Viene con su puntilla. La puntilla blanca o punto, como ella dice, constituye su hacienda de horas y horas. Qué serenidad de casa con la yaya Lina entre nosotros. Ella no se imagina cuánto representa para todos. Yo la miro en silencio, y creo que es la clave del arco. Cuando ella falte se habrá roto algo irreparable en la casa, en la familia, en nuestra vida.

   Pascuala pinta un fraile muerto. Mejor, restaura. Hace poco ruido Pascuala cuando pinta. Pascuala hace poco ruido siempre. Es una gran virtud no hacer ruido. Mi mujer es un sedante para mis nervios. Tuve la tremenda suerte de unir mi vida a la de ella para siempre. Otra cosa por la que tengo que dar gracias al cielo. La niña acaba de salir. Ya ha dormido la siesta. Lleva zapatillas rojas, pantalones con peto y blusa blanca. También una pulsera que le he comprado en Murcia esta mañana. Todo lo habla, no deja de parlotear, tiene oos vivos, alegres, inquietos. Por los ojos se ve un mundo interior. Que Dios nos la conserve así por más años que nos queden para verlo.

Miguel juega con Ángel en el comedor. No pueden estar el uno sin el otro. No van a la misma clase. Ángel Inocencio ha empezado 2º nivel y Miguel sigue en parvulitos. Por eso cuando salen se buscan y juegan juntos hasta otro día. Luego buscarán otros amigos.

Los dos mayores se fueron con la bici casa de la abuela Isabel. Luego vendrá el Lolo Amós a recoger a la yaya y una tarde más que habrá pasado a la historia".

  

   7 agosto 2023

    Santana, Lunes, 10:49, en la jaula, sin orquesta de chicharras; ¿se habrán ido a tocar en otro teatro? ¿les habrán pagado más? Mira que si cantaran las chicharras al mejor postor… ¡Nos queda tanto pos saber de los animales! El viento mueve mucho las hamacas, ¿quién sabe? Ayer domingo vinieron sorpresivamente Pascual y Toñi. Se fueron tarde, sobre las diez. Y es que sus cinco hijos vivían su vida por otras latitudes alejadas: Gabriel por Roma, Fran por Valencia y los otros en Portugal, con el Papa bailando jotas.

   DE MI DIARIO

   17-09-77 He tenido una visita en casa: los padres de un niño que va al colegio. Se han arreglado mucho para venir a verme. Cosa que se agradece. Para ellos, quizás, venir a hablar con el Director del colegio tiene su importancia. Pero quiero ver en ese “arreglo” una manera de ser, de comportarse, reveladora del carácter de estas personas.

   El padre es bajito, que se estira para parecer más alto. Lleva camisa abierta para que se vea que es hombre de pelo en pecho. Iba recién afeitado y los ojos un tanto enrojecidos. ¿Habría bebido su copa de licor para salir de casa? ¿Llegaría a tanto su complejo de bajo? La señora es más alta, más rolliza, más mujer físicamente, ronda la treintena y sabe que su mejor tarjeta de presentación es su cuerpo, su “aquí estoy yo”. Ella habla y habla y el hombre, que se pierde a su lado, por mucho que se estire, no dice nada. Yo tampoco puedo hablar apenas. La señora no deja hablar. Yo observo, escucho y pienso. Estos hombres pagan caro tener una mujer escultural por compañera. Son víctimas de su belleza, esclavos de su cuerpo, que es en definitiva quien manda.

   19-09-77

    Ayer domingo llovió como no recordábamos haber visto llover. A mí me cogió en casa de José María. A los padres, que comieron allí, también. La nube empezó a moverse sobre las seis de la tarde: relámpagos, truenos, agua, cortes de luz… comí con ellos y luego nos repartió José María con el coche a nuestras casas.

   Aquí los pequeños celebraban la novedad pegados a los cristales de la ventana. De verdad que era impresionante ver hacerse de día con el resplandor de los relámpagos.

   Lo que más celebraba la pequeña era estar en la casa con velas. A los niños les agrada y les sobrecoge estar sin luz y alumbrarse con velas, que alargan las sombras de las cosas proyectadas en la pared. Francisco Amós dijo que era estar en un castillo de fantasmas. La imaginación de los niños es prodigiosa. ¿Qué soñarán después de una noche de tormenta?

   Hoy todo ha pasado. Algunas nubes como trapos quedan arriba. El agua formando charcos quedan en la calle. Ambiente otoñal. El calor fue barrido anoche por la lluvia.

   La gente piensa en la vendimia. Estas tormentas suelen ser fatales para la uva. Una granizada y la vendimia se adelanta. Es el fantasma de los agricultores, el terror de los campesinos que tenían puestas sus esperanzas en la cosecha.

   A mí me hizo mirar con el pensamiento a los manzanos. A punto de coger la fruta, sentí la zozobra y el miedo de los agricultores. Mi madre por la tarde estaba nerviosa. Los nervios se disparan por las tormentas. El aparato eléctrico que llevan nos afecta. Somos un juguete del tiempo. Las tardes como las de ayer debían ponernos en guardia y no hablar, no decir nada. No es nuestra razón la que dirige, es un manojo de nervios sueltos la que actúa. Estas tardes era mejor no salir de una habitación encerrados como locos de atar. Hay muchos nervios sueltos en las tormentas.

El papá.

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