Damerogramas.
31 de agosto 2023
Santana, miércoles, las 11.00h. en el comedor. A la mamá le lava la cabeza Lina en el lavabo. No es porque lleve sucio el cuero cabelludo. Es que vino ayer de Viena y piensa que le toca hacerlo.
Cosas recientes por estos pagos: Ayer vino Lina; se fue Miguel; Laura y su mamá se fueron por la tarde a Murcia y volvieron a las doce de la noche. Hoy cuenta Lina en el desayuno su viaje europeo. Capitán persigue a los gatos que vienen por la comida. Todo se resume en “Nihil novus sub sole”. Seguiré luego.
Cuento del 15 de octubre de 1977: Sábado prometedor, iremos al chalé, lo haremos fiesta. Ir al chalé es ya una fiesta en casa. Diré para el recuerdo cómo va el chalé: Han puesto los bastidores de ventanas y puertas. Han colocado la puerta metálica de la cocina. El fontanero trabaja instalando tuberías. Los tejados del estudio están colocados también. La casa es un esqueleto de obra con alguna carne. Hay peligro para los niños dentro: no hay antepechos en terrazas; no hay barandas en escaleras; no hay puertas ni ventanas. Ni pisos. Todo sigue embastado, a falta de días y días de trabajo de albañiles.
En el Ayuntamiento se aprobaron las Cuentas de los trabajos de Pascuala, pero seguimos sin cobrar. Cuando entreguemos a Manuel 200.000 pesetas llevaremos entregados dos millones de obra. Hemos pagado a Valero las cuatrocientas mil pesetas del terreno. Ya es nuestra la parcela. En la Caja hemos pagado el primer plazo de los 20 de nuestro préstamo. Muchos intereses. Demasiados intereses. En fin, hoy es sábado. Todo un sábado para disfrutar. Son las 7.30h. de la mañana, una mañana espléndida. Todos duermen en la casa. Fuera, hay ruidos de compresor, trabajan en los cimientos del edificio de enfrente, en la esquina que fue de Lencina -electrodomésticos -. Luego será un bloque de pisos como tantos otros. ¿Qué novedades tengo para contar en este momento? Pues hoy la novedad es José María, con su vesícula. Anoche dijeron que el lunes lo van a operar. Tendrá el miedo metido en los huesos. Pero también los cálculos biliares y hay que sacarlos para que no molesten el tráfico rodado dentro. Creo que será leve la operación. Iremos luego a ver cómo le va.
¿De casa? Pues sí. Ángel Inocencio se dedica a hacer jeroglíficos. Es un caso excepcional de inteligencia. Descifrar jeroglíficos es difícil. Ángel Inocencio los descifra y hace más: los construye. Ayer me sorprendió. Yo creí que era copiado, pero no, Señor. Lo había inventado él. Puso una carta y una “E” sobre la carta. Debajo, en el pie preguntaba: “¿Qué se compró en el puesto? Sobre la carta, arriba, se leía: “Una”. Total que era un jeroglífico digno del maestro de jeroglíficos Ocón de Oro. La respuesta me dijo ser “una careta”.
Efectivamente, si te paras a pensar, carta con “E” en medio es “careta”. Con “Una” arriba, dice “Una careta”. Pues de esto es capaz Ángel Inocencio, a sus siete años recién cumplidos.
Anoche hacía crucigramas y damerogramas. Seguro que cuando se levante irá a los periódicos a buscar damerogramas.
También me sorprendió ayer con un Cuento en forma de tebeo con sus dibujos y todo. ¡Cómo me gustaría pegar aquí para el recuerdo su cuento y los dibujos que lo ilustran! Pero los llevó al colegio y la Hermana se lo quedó. Luego a lo mejor se pierde, pero lo importante es que los hace. Estaremos atentos a Ángel porque lo que discurre es para no para no perderlo de vista.
ResponderResponder a todosReenviar |
Comentarios
Publicar un comentario