La casa como una empresa.

4 septiembre 2023

   Sigo con mi Diario del siglo pasado:

   18 octubre 1977: De mis Cursillos Prematrimoniales:

   Que el matrimonio es una Empresa, no me cabe la menor duda -les decía-. Tanto el hombre como la mujer deben procurar que el matrimonio sea próspero en lo económico. Si cada uno gasta sin ton ni son, la casa se hundirá. En esta Empresa que es el matrimonio, el aspecto económico es fundamental. ¡Cuántos matrimonios han fracasado por el dinero, por no cuidar de este aspecto tan prosaico, pero tan necesario en la vida de una Empresa!

   Por eso, la pareja debe plantearse desde antes de unirse por los sagrados lazos del sacramento, el problema económico. Yo aconsejaría, sobre todo, sinceridad. Donde no hay sinceridad, no puede haber buena unión. Tanto él como ella deben ser sinceros. Mal haría el marido con hacer creer a la mujer que gana cien si gana veinte. Las consecuencias se dejarían sentir pronto. Ella gastaría con arreglo a cien y él tendría que buscar otro sueldo por su falta de sinceridad, perdería el sueño por no haber dicho la verdad a su compañera.

   Sinceridad sobre todo. Los dos deben saber lo que se ingresa para gastar de acuerdo con estos ingresos. Porque no vive mejor el que más gana sino el que mejor se administra.

   Así, mirando siempre con interés la casa como empresa, podrán salir adelante. El aspecto económico en el matrimonio tiene más importancia que se piensa. El fracaso de muchos está en una deficiente o mala administración, en hacer gastos innecesarios: En trapitos y peinados, en caprichos vanos, en coches y chalés, en viajes y playas, cuando no se tienen en cuenta los ingresos.

   El triunfo milagroso de muchas economías pobres es la buena administración de los ingresos. La mujer es esencial. Tan esencial que si ella falla no hay salvación posible. Si ella cuida de la casa y mira lo que tiene que gastar, la nave llegará a buen puerto.

   El hombre que se casa con una de estas mujeres que saben hacer “un duro de una peseta”, conocerá el triunfo económico de su hogar. El que se casa con otra que hace de los duros pesetas, irá al desastre. La mujer es pieza clave en el matrimonio. Imagina que la mujer de un hombre sin querer saber lo que gana su marido le exige joyas, un coche, una casa en la playa, y otras cosas por el estilo y lo martiriza noche y día tratándolo de menos hombre que los demás por no poder satisfacer sus gustos. Y llora y vuelve a la carga con el solo objeto de conseguir lo que se ha propuesto sin ver si se puede o no se puede. Esa empresa, ese matrimonio es el colmo de la infelicidad y del desastre.

   Imagínate el caso contrario: la mujer que calcula y mide cien veces antes de gastar, que multiplica milagrosamente en sus manos el dinero, que está contenta siempre con lo que tiene… Te he presentado a mi mujer. El éxito de la empresa no puede ser el mismo. El papá.

 Nota: Escrito como sabes en el año 1977. Hoy la sociedad ha cambiado y rectificaría algunas cosas. El papá.

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