Queridos hijos: guiaros por la razón.

11 septiembre 2023

   Murcia, lunes, las 10, en la galería; mamá oyendo las noticias de la cope con Alba, que vino de visita camino del conservatorio. Mariví en la cocina. Lina en el trabajo.

   DE MI DIARIO

   26-10-1977: son casi las ocho de la mañana. Ángel Inocencio está a mi lado con el libro abierto: dice que tiene que estudiar para un examen. Los demás duermen. Hace un día otoñal: fresco y húmedo.

   Anoche marchó la tía Amparo con mi suegra; seguirá unos días más en Jumilla. Amparo sonríe siempre,  pero la veo preocupada. Son, quizás, los años los que le preocupan, aunque no lo diga.

   La obra de Santana sigue adelante, contra viento y marea. El Ayuntamiento no termina de pagar a Pascuala sus trabajos de la iglesia de Santiago, y buena falta que nos hace. José María sigue en Murcia sin operar. Un día más, con varias incógnitas sin resolver.

   Como todo se ha dispuesto convenientemente, previamente, las soluciones vendrán solas. Lo he dicho antes: hay que ocuparse en hacer bien lo que tengamos que hacer, y tomar luego lo que vaya viniendo. Me recuerda lo que digo a esas máquinas donde se aprieta un botón y ellas luego ofrecen los resultados tras unos segundos de ruidos.

   Nosotros obramos y después la mente se encarga de trabajar con lo que nosotros hemos hecho. Somos máquinas; pero máquinas maravillosas, que no conocemos bien. En estas máquinas nuestras, por experiencia, puedo deciros que es importantísimo obrar con la razón.

   Queridos hijos: guiaros por la razón. La razón debe ser vuestra mejor guía, o vuestra única guía. Si hay desacuerdo entre nuestra razón y vuestro corazón, por ejemplo, no dudéis en hacer lo que os diga la razón. Ella os marcará caminos, metas, actuaciones. Seguidlas. Es vuestra mejor consejera.

   Ella os advertirá contra la pereza, contra la lujuria, contra todos los pecados capitales, y menos. Ella os dirá que para vencer hay que luchar. Ella, en fin, os diferenciará de los demás animales. Contra pereza fuerza de voluntad. La razón os dirá lo que tenéis que hacer; la voluntad os ayudará a realizarlo. Todo consiste en esto. Difícil, pero vencer es triunfar, ser feliz.

   Un día otoñal habemus: fresco y húmedo. Lo de menos es que sea fresco, que sea húmedo. Lo importante, lo trágico, es que es un día que no se repite, que pasa por la vida como una estrella fugaz, que es irrepetible en la historia de los siglos. ¿No causa pavor pensarlo? Un día que nos toca y luego   se perderá en los espacios infinitos, un día , con vida de un día, que nos corresponde a nosotros, a nosotros solo, a los que vivimos aquí y ahora en el mundo. Vamos a saludarlo con la mejor sonrisa.

   ¿Hemos pensado que cada uno de nosotros es como un día en el tiempo? El papá.

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