Don Francisco Asensio.

5 octubre 2023

   19 noviembre 1977

   Día lluvioso. Los albañiles, con todo, han subido a la obra. No sé por dónde llevan el Tajo. La idea que llevan es terminar exteriores para cortar de momento. Manuel sigue adelante con su “expediente de crisis”. Que Dios nos proteja.

   Ayer subimos al chalet, nuevos problemas: el forestal denuncia ocupación de monte público con el aljibe; también posible movimiento de mojón. Espero que todo se resuelva felizmente.

   Hay quien dice que estamos reviviendo los años que precedieron a la guerra civil del 36. Creo que son otros tiempos y otras circunstancias. Con todo, la situación social es fea: mucho paro, mucho revanchismo y mucho odio.

   La gente se cita, tiene reuniones y grita. No puede haber paz así, se vive con miedo. Alguien decía ayer en Murcia: “Hoy, lo mejor es ser Don nadie”. y otro: “ Franco nos ha robado 40 años de progreso”. todo gira sobre lo mismo: hay malestar, hay miedo.

   DE MÉDICOS

   Ayer fuimos a Murcia. Francisco Amós está mejor, casi curado. Hoy es sábado. Los cinco están en casa.  Miguel llora fuerte. ¿Qué te pasa, Miguel?, le digo. “Ángel me ha dado una torta”, contesta. “Ha sido flojo”, sigue Ángel. Ya han hecho las paces.

   Suena el teléfono. Es mi amigo Villaverde. Me habla del aljibe. Iremos luego a Murcia a hablar con el Ingeniero Jefe de Icona. Como decía, los pequeños están en casa. Pascual Jesús, como siempre, dirige y da órdenes. Con la lluvia no ha podido ir al fútbol. Le ha costado un soponcio.

  El fútbol lo disloca: se ilusiona con los equipos y los campeonatos, lo vive intensamente. Francisco Amós goza más con Mortadelo y Filemón. Se ríe solo leyendo sus historias. llega al fondo del chiste, comprende la intención, ver el gesto acertado del dibujo.

   Mortadelo y Filemón son sus amigos preferidos. Ibáñez, su creador, es su ideal. Papá, ¿puedo yo ser luego como Ibáñez?, ¿podría yo también hacer historias de Mortadelo y Filemón? Pronto encenderán la tele para ver la guagua o vacación, no sé exactamente, un programa entretenido de los sábados.

   DON FRANCISCO

  Don Francisco Asensio es un hombre serio, un médico excelente. Su nombre se cotiza, su consulta está siempre llena de público. Ayer me hablaba el conserje de la finca de curaciones casi milagrosas; me contaba excelencias de su vida, se deshacía en elogios para con él y esto dice mucho.

   Que un conserje admire de ese modo al médico y a la persona habla muy a las claras de quién es don Francisco. A mí no me hacía falta escuchar sus elogios. He comprobado durante años que venimos  asistiendo a su consulta con los hijos que es un médico ejemplar. Su competencia manifiesta.,

     METAS

   En la vida, todos deberíamos fijarnos una meta a donde llegar: Medicina, Profesor, Mecánico, Comerciante… Y cuando se llegara, vivir en esa meta, con esa meta, por esa meta, para esa meta, gozar de las delicias que en la meta existan.

  Conocerlas todas, estudiarlas bien, ampliarlas, sentirse feliz y orgulloso de haberla alcanzado. Debe ser fin y medio de vida, pero no medio para seguir subiendo, escalando en la sociedad, sino término de nuestra escalada.

   Si hacemos siempre nuestras metas trampolines de otras metas, con los consiguientes esfuerzos y sinsabores que lleva consigo alcanzarlas, pasaremos la vida en el viaje, en el camino, como viajeros impenitentes, y no gozaremos del descanso, del triunfo.

   Hemos de ser sensatos en la vida con nuestros propios deseos, con nuestras aspiraciones. El hombre por naturaleza es inconformista, pero la razón nos dice que hemos de ser prudentes como don Francisco:  estudio tenaz, feliz llegada, y trabajo fructífero, desbordante, para él, para su familia y para los demás.

   Vamos a suponer que a don Francisco le hubiera dado luego por hacer Derecho. Años de estudio, años de abandonar su profesión de médico, años de peregrinar y quizás de morir en el empeño. A muchos ocurre igual, cuando lo prudente es dejar el camino libre, expedito, a otros que de meta en su vida lo hayan elegido.

   Lección importante la de don Francisco: ¿para qué vamos a fijarnos otra meta? Vamos a vivir por ella  con total esfuerzo, ilusión y entrega. Y gocemos de una jubilación joven. No busquemos meta nueva. La edad no es la misma, las fuerzas tampoco, los esquemas mentales distintos.

   Vamos a convertir nuestra existencia en un peregrinar infecundo y lleno de amargura. Vamos a hacer a los que vivan con nosotros, a nuestros propios hijos, quizás, a nuestra esposa, víctimas inocentes de nuestra insensatez y a la sociedad le vamos a negar cuanto nos pide y le podemos dar.  El papá.

  

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