Fraga.
26 octubre 2023
Murcia, jueves, las nueve, nihil novum… Te contaré de mi Diario por estas fechas de hace cuarenta y cinco años. Aún residíamos en Jumilla, en Cánovas, 90, pero pronto dejaríamos la casa, el Colegio, los amigos -algo se muere en el alma, cuando un amigo se va- para venirnos a Murcia otra temporada:
8 octubre 1978 : Piropos a Matilde
Domingo, día espléndido, hemos subido al chalet todos, inclusive los abuelos. El arroz está a punto de reunirnos en la mesa. Ayer estuve en Murcia. Ayer fue un día importante en mi vida. Se jubiló doña Matilde, Inspectora Jefe de la Educación General Básica en Murcia.
Con tal motivo, por su homenaje, oímos Misa y comimos juntos unos doscientos docentes de la provincia. Presidían con doña Matilde, la Delegada Provincial de Educación y Ciencia, don Antonio Delgado y otras autoridades.
En los postres hubo intervenciones para ensalzar la figura de doña Matilde. Como seis o siete piropos. La segunda intervención fue la mía. Gustó mucho a los asistentes mi “Canto a doña Matilde en su jubilación “. Don Pedro Sáez, el Inspector, me dijo luego, con segundas, que me había ganado una plaza.
Se refería a una plaza en las Oposiciones a Inspección que estábamos haciendo y de las que doña Matilde era miembro del tribunal en Madrid. Joaquín Martínez Provencio dijo que “había dado el golpe”. Muchos me pidieron la poesía que dediqué a doña Matilde. Muchos me felicitaron. Un éxito. Si el final es bueno, recordaré el día de ayer como uno de los más importantes de mi vida profesional.
15 de octubre 1978 : Fraga viene a Jumilla.
Domingo, espléndido día, luce el sol. Hemos dormido aquí. De verdad, de verdad, que le vamos encontrando valores y encantos inéditos al chalé. Bueno, ¿qué diré de la semana que ha pasado? Que hicimos la vendimia el jueves, fiesta del Pilar; que el abuelo Amós nos ayudó como en sus buenos tiempos con casi ochenta años, y que todo transcurre felizmente.
¡Ah!, y que Amós ha mandado un millón de pesetas para que pague el préstamo de la Caja. Amós es tan bueno que daría lo que tiene por hacer felices a los demás. Esta tarde iremos al circo: tenemos un circo en Jumilla y las entradas para la función. Hay leones, osos… todo un espectáculo para los niños. Mamá irá con los peques y papá se quedará en casa repasando temas de oposiciones.
23 octubre 1978 : objetivos alcanzados
Domingo espléndido, la una y media de la mañana. Mamá prepara la comida. Los nenes van llegando de la Misa del convento. Hoy no tenemos a nadie con nosotros. El domingo pasado estuvieron los padres, la tía Pascuala, la tía Vicenta y luego, por la tarde, subieron José María, Amós, Pepa y mi suegra.
La casa va alcanzando sus objetivos, se va realizando diría. Encendemos fuego y vemos la tele: todo un sueño actualizándose. Pascuala goza lo indecible. Todos nos vamos encontrando a gusto en la casa. A cada hora y en cada rincón lo suyo. Ayer traje un sofá para el comedor; el domingo pasado trajo Melchor la tele. Todo va quedando a punto para sentirnos bien aquí.
Fraga Iribarne, don Manuel, Ministro, viene a Jumilla esta tarde. No dejo este rincón por ver a Fraga. La política no me va. Diría más que la detesto. Sin tantos políticos viviríamos mejor. La fecha de mis Oposiciones se acerca. Mi amigo Joaquín me dijo el otro día que me toca actuar en diciembre. Un mes aún para mirar y remirar temas. Que Dios reparta suerte.
5 enero 1979 : nunca se sabe
Domingo, las 12, y mañana a Madrid, ¿Que podré escribir el próximo domingo? Mañana vuelvo a Madrid. Leeré ante el Tribunal de Oposiciones, mi ejercicio sobre “Libertad de enseñanza” que nos tocó en suerte. Tengo mis temores y mis esperanzas. Más esperanzas que temores, pero en Oposiciones, nunca se sabe lo que puede pasar: el Tribunal decide.
Hoy hemos subido, como otros domingos, a comer aquí. Ha subido con nosotros mi suegra, que prepara el arroz y conejo. El periódico de hoy trae un reportaje sobre las caras encontradas por mis hijos de un probable poblado ibérico. Vienen los nombres de Francisco Amós, de Pascual Jesús y de Ángel Inocencio como descubridores del hallazgo. Estas caras encontradas por mis hijos, van a guardarse en el Museo local de Arqueología.
Francisco Tomás Ortuño
Comentarios
Publicar un comentario