¡Papá, dime felicidades!

27 octubre 2023

   Murcia, viernes, las ocho y media. Sin novedad. Te cuento de otros años lejanos, cuando España era un avispero. Por todo y por nada, los españoles iban a la huelga. Eran los años entre “Españoles, Franco ha muerto”, que dijo Arias Navarro, y la democracia. Yo lo escribía para mis hijos.

   8 abril 1979 : El padre es comprensivo

   Santana, Domingo de Ramos, seis y media de la tarde. Mamá y los hijos van a esperar al Cristo; mejor, a verlo pasar. Ya se oyen los tambores y trompetas de los que le acompañan. Vinimos esta mañana y nos quedaremos hasta el martes.

   Los padres han comido con nosotros y se han vuelto a su casa. La yaya Lina no quiere dormir aquí. Su cabeza no la deja en paz: si está fuera, quiere ir a su casa; si está en su casa, estalla con el padre, que es la víctima de su mal. Ella no tiene la culpa, pero el padre está pasándolo mal con la madre.  Menos mal que comprende la situación y aguanta. A ver si, con el buen tiempo, la cabeza de la yaya se normaliza por otra temporada.

   He leído lo que escribí en enero. La prueba de la Oposición fue negativa. ¿Quién sabe si convino que fuera así? Hoy estoy tranquilo. En estos meses hemos subido muchos días al chalet. Por febrero entraron los ladrones: se llevaron el televisor y un tocadiscos; se encargaron puertas y rejas de hierro, que pondrán un día de estos.

   Pascuala pintó cuadros y vendió. Los pequeños ganaron premios en el Concurso “Día del Padre”, patrocinado por El Corte Inglés. Premio especial para Ángel Inocencio. Lluvia de premios: cheques regalo de 1500 pesetas, reloj, philiphave, pluma Parker, colonia, encendedores…

   26 de mayo del 1979 : ¡Papá, dime felicidades!

   Jumilla, sábado. Ayer, Lina cumplió 5 años. Fueron primas y amigas a felicitarla y a jugar con ella. Lina es muy sensible; es dulce, callada, sentimental. Celebró mucho que la felicitaran. Al despertar esta mañana, ya me dijo: “Papá, dime felicidades, que es mi cumpleaños”.

   EDITORIAL SANTILLANA

   He presentado un trabajo al Concurso que patrocina la Editorial Santillana: “¿Cómo enseñar a leer?”. El premio está dotado con Cien mil pesetas. Hoy espero que el periódico publique un artículo que mande hace unos días. Ya me publicaron otros.

   ¿Y de Colegio? Terminando el curso. Un curso muy especial, muy singular. Varios maestros se marchan por Concurso de Traslados; otros vienen; el Colegio “San Francisco” desaparece; “Ibáñez Martín” quedará sin comedor escolar y sin transporte.

   ¿De política? Allá se las entiendan. Muchos quieren figurar, quieren ser enfocados, y gritan, y exigen, y prometen. Luego, decepciones, rabietas, infartos. Los infartos están de moda: hace unos días murió don Lorenzo Guardiola, el médico. Ayer se llevaron a don Joaquín, el cura. 

    Tensiones, infartos, muertes, atracos, robos… Mal momento está pasando España.  

 10 junio 79 : La yaya Lina

   Jumilla, domingo, 8:30 h de la mañana. El domingo pasado hizo Ángel Inocencio “Su Primera Comunión”. Lo celebramos yendo al Jardín del Caracol a tomar chocolate con churros. Fuimos unos veinte con abuelos, tíos y primos. Fiesta sencilla pero familiar y feliz.

   Ahora bajaremos al pueblo. Los abuelos subirán a pasar un rato con nosotros. La yaya Lina no aguanta un día completo en el mismo sitio. Por eso, no duerme aquí. La noche quiere pasarla en su casa. Que sea por muchos años, le deseo.

   Los vecinos -familia Valero- amplían su chalé; por esta parte, han levantado otro cuerpo nuevo a la casa. Hoy todo son pilares y ladrillos. Los vecinos de abajo -Jesús “el de la cerveza”- nos enseñaron ayer su casa; lo propio hizo Miguel hace unos días.

   ¡Con qué ilusión van unos y otros haciéndose el chalé! O, mejor, vamos. Miguel es un hombre trabajador y valiente. Como las hormigas, va arrimando piedra a piedra y levantando su vivienda. Todo un ejemplo para los que solo saben criticar y decir lo que no deben.

                                                                                                                                                  

Francisco Tomás Ortuño.

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