Renacuajos en un bote.

24 octubre 2023

   Murcia, martes, las nueve y cuarto y sin novedad dentro y fuera de casa hasta lo que alcanza la vista. Más allá, me temo que no pueda decir lo mismo: hay tantos rincones encontrados por España, por Europa y por el mundo… ¿añadimos por el universo? Yo respondo de lo que veo, que no es poco responder.

F.T.Ortuño.


10 agosto 1978 : San Lorenzo

   Día nefasto. Dicen que el día más caluroso del año, quizás por lo de la parrilla y el martirio del Santo. Lo cierto es que hace un calor de pronóstico reservado. Son las 12:00 h de la mañana. Los nenes llenan la piscina de goma para bañarse. La mamá prepara la comida.

   Yo me he perdido en este rincón alto de la casa para escuchar discos de inglés. Pero, mira por dónde, me he topado con el Diario, que parece pedirme que escriba en él cosillas de estos días pasados: el día siete, hace 3 días, fue nefasto para Santa Ana.

   Será recordado muchos años como día de luto para el bello monte. El fuego de esas devastó una extensa zona de pinos, con peligro para las casas y el monasterio. Eran las 14:00 h de la tarde; hacía un viento fuerte que propició que el fuego se propagara con rapidez por el monte.

   Fue todo inesperado y rápido. En unas horas, el fuego acabó con centenarios pinos, miles de pinos que tardarán muchos años en crecer de nuevo. Hoy, como recuerdo, queda una mancha negra quemada, esqueléticos pinos sobrevivientes por en medio y copas tostadas sin verdor.

   Ayer estuve en Alicante. Fue un viaje con fortuna. Traje la escritura del piso que compramos en Juan XXJJJ. pronto iremos por allí unos días. No sé si hablé -¿fue el día del incendio?-  de la muerte del papá Pablo VI. Lo dejo escrito para el recuerdo. A rey muerto, rey puesto, La vida sigue su curso a pesar de los incendios y de la muerte del papá.

                                                                                                                                  

Francisco Tomás Ortuño

   15 agosto 78 : El padre Jerónimo

   Martes, 12 de la mañana, día de la Asunción, comienzo de la feria. Acabo de subir del pueblo con provisiones alimentarias. Han venido conmigo Francisco Amós, Ángel Inocencio, Miguel y Lina. Si tuviera que definir este momento, hoy, tendría que poner: normalidad; y dejar el resto de la hoja en blanco.

   El padre Jerónimo vendrá esta tarde a bendecir la casa. Los amigos vendrán también, Antonio Valero nos ha ofrecido su luz. Es de agradecer. Más que por la luz , por el gesto de amistad. Bastidas -electricista- vendrá a instalarnos la luz el jueves.

   La música del transistor llega de la cocina, donde mamá prepara la comida. Por cierto, mamá está un poco tristona, ya que esperaba a su amiga Petra y no ha venido.

   20 agosto 1978 : Renacuajos en un bote.

   Domingo, 16:00 h de la tarde, día de sol y de viento. Escribo donde siempre vengo escribiendo estas hojas o notas sin importancia: en el estudio, en la mecedora, algo incómodo teniendo que escribir sobre las rodillas, pero con silencio y temperatura ideal.

   Lina duerme, Pascual Jesús juega a la sombra de la casa con Miguel: llevan renacuajos en un bote. Francisco Amós y Ángel Inocencio están en el pueblo con su abuela Isabel. Nosotros iremos también más tarde al desfile de carrozas de la fiesta de la vendimia.

   Este año no hay concurso literario. La copa del pasado año se conserva en el estudio y sirve para poner en ella las raquetas del ping pong,

   11 de septiembre 78 : Como estrellas fugaces

   Lunes, hemos estado en Alicante la familia. Nos bañamos. Lo pasamos bien. Días repletos de bienestar, que volaron como estrellas fugaces. Lo principal, que seguimos bien y contentos.

   14 de septiembre 78 ; Hedor a cieno.

   Ayer cogimos la manzana roja. ¡Qué trajín con la manzana: que si venderla en la lonja, que si a la Comisión, que si a las Cámaras! Por fin quedó en las cámaras de Frumisa. José -alias el Beto- la cogió. Los trabajadores del campo hicieron huelga.

   José se expuso a que lo vieran, pero cogió la manzana roja. Pedro el transportista la llevó a Frumisa. 83 cajas. Queda la manzana blanca. Con ella pasarán de cien. No ha sido mal año de fruta. Calculando 20 kg por cada caja, serán más de 2000 kilos. Si se vende luego a 40 pesetas el kilo, serán unas 80.000 pesetas. ¿El cuento de la lechera? El tiempo lo dirá.

                                                                                                                                           

Francisco Tomás Ortuño

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