En un lugar de la Mancha.

Murcia, 2 noviembre 2023

     En el rincón de Federico Balart, a las ocho de la mañana del “Día de Difuntos”. Sin novedad, mi General. Sigo con mi tesis, que es más divertida.

   No me acuerdo si era el Día de los Santos o de los Difuntos, que nos decían los mayores que salían los “muertos” de sus tumbas. Pensábamos los niños que íbamos a ver a nuestros seres queridos allí, de nuevo, con nosotros.

      Don Quijote de la Mancha, para niños de 6 a 12 años.-

   Contiene todos los Capítulos, resumidos, tanto de la Primera como de la Segunda Parte del original de Cervantes. El niño, cuando se enfrenta con él, ya conoce quién es Don Quijote, Sancho Panza, Dulcinea del Toboso y demás personajes, así como las aventuras ocurridas a lo largo de la obra:

   Molinos de viento, Galeotes, Isla Barataria, etcétera, por lo que han visto y oído antes en el Quijote anterior. Si no lo recuerdan, les serán familiares tan pronto como vuelva a oírlos. El padre,  la madre, el abuelo, la abuela, el maestro o la maestra que tengan a su cargo la enseñanza de estos niños, seguirán al principio, como dijimos con el primer Quijote: leyendo cada día un capítulo y procurando que el niño lo siga con interés.

   Los nombres que van aprendiendo le quedarán grabados, fijos, como familiares, en su mundo de conocimientos escolares: dornajo, esquife, plebeyo, tahalí… Lo mismo haremos con los personajes: Goliat, Merlin, Ulises… etc., etc.

   Y añadir la explicación de algún refrán: No es mal año por mucho trigo, A quien madruga Dios le ayuda, Un pecado llama a otro pecado, La alabanza propia envilece, etc. Entre la lectura del capítulo, la  explicación de palabras, de nombres propios y refranes, el tiempo pasará deprisa, y será ameno. Debemos procurar que sea así, al menos y entretenido.

   Y el tercero El Quijote explicado, para mayores de 12 años

   El libro va destinado a niños mayores. Alumnos de E.S.O. bachillerato y, en general, adultos que busquen la lectura de la novela cervantina. No se trata del primer Quijote, Aventuras, cuya labor más importante corresponde al que lo enseña.

   No se trata del segundo libro, Don Quijote de la Mancha, con sus capítulos completos pero resumidos, con sus palabras explicadas y refranes. El niño ya es amigo suyo y conoce a los personajes que intervienen en la obra.

   Sabe de la bondad de Don Quijote, conoce su graciosa locura de luchar por el bien y querer enderezar entuertos en compañía de su escudero Sancho Panza, paisano suyo, ya conoce sus diálogos por caminos y ventas y sus puntos de vista encontrados casi siempre.

   El nuevo lector, que ya ha pasado por el primer encuentro, con la ayuda inestimable de sus padres o de sus maestros, que ya está familiarizado con los personajes del libro,  se enfrenta él solo con la lectura reposada y atenta, para vivir despacio, amorosamente, los pasos de Don Quijote.

   Es el adulto que se pregunta cómo es en realidad Don Quijote, cuál es el mensaje que quiere decirnos su creador y por qué es la obra cumbre de la literatura.

   Es el estudiante que ya no se conforma con la lectura rápida de otro que le muestra unos grabados; ni con saber su andadura por tierras manchegas, de Aragón o Cataluña; ni con conocer una relación de nombres como maese Nicolás, Cardenio, don Antonio, Tosilos, la Rodríguez o Sansón Carrasco.

   Cree llegado el momento de decir: “Ahora me toca a mí”, como el que va dejando para después un asunto importante para dedicarle más tiempo; es el momento de entregarse a su lectura responsable, personal, desde la primera página hasta la última, con avidez y sin perder detalle.

   Y para ese lector he preparado mi “Quijote Explicado” para que sea como un diccionario al lado del libro, que le diga las dudas que se le ofrezcan;

   “En un lugar de la Mancha”: en un pueblecito manchego.

   “De cuyo nombre no quiero acordarme”: Cervantes no dice cuál es este pueblo para que todos, luego, puedan adjudicarse la paternidad.

“No ha mucho tiempo que vivía un hidalgo”: vivía no hace mucho tiempo un señor.

“De los de lanza en astillero”:  que tenía un armario para guardar sus lanzas…

   Es, o quiere ser, mi “Quijote Explicado”, un estudio de la novela, labor de trabajo para el estudiante que quiere conocer una obra universal. Mi intención -y mi mejor deseo- es que se lea El Quijote, que sea una obra familiar en todos los hogares. para sentirlo como nuestro.

                                                                                                                                 

Francisco Tomás Ortuño

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