Conferencia de Paz.

11 Noviembre 2024 San Martín de Tours  316- 50

   Murcia, lunes, sin novedad. Te cuento del ayer:

   30 octubre 1991.- La noticia del día en España, políticamente hablando, es sin duda la Conferencia de Madrid. ¿Quién hoy no ha oído hablar de ella? ¿Quién no ha abierto el televisor y se ha encontrado con los jefes de otras naciones, con periodistas o con Felipe González? ¿Quien no ha encendido la radio y se ha dado de bruces con Bush o Gorbachov?

   Hoy a las 10:30 h, según todos los medios informativos, se abre la sesión con unas palabras de bienvenida del Presidente de la nación. Como acabará, es difícil de pronosticar. Quizás como el gallo de Morón: cacareando y sin plumas.

   Porque bien puede ser que a las primeras de cambio alguien no quiera escuchar y se levante. En cuanto al cuándo, está en función del cómo. Si se toma café sin escuchar al que habla, puede retrasarse; pero vamos, que espero menos de esta Conferencia que de los serbios.

  - Señores, yo soy Bush, el árbitro, el que manda aquí. ¿Quién hizo bajar la cerviz a Sadam Husein? Y como soy el que tiene la fuerza, ordeno que los judíos devuelvan a los palestinos los territorios ocupados.

  - ¡Bravo!, se oye la voz de Arafat envuelto en toallas.

   - Nos vamos, exclaman los de Shamir; y a una se levantan y se dirigen a la puerta.

  - ¡Volved, volved, grita Gorbi!

  - ¡Volved!, ruega Felipe.

  -¡Coming immediately!, ordena Bush.

   Vuelven disciplinados los de Shamir y ocupan de nuevo sus asientos.

  - Decía, sigue Bush, que el cambio de los territorios ocupados… Se miran los de Shamir, que al cambio de los territorios ocupados… expectación, para que todos queden conformes, se podía ofrecer… silencio sepulcral, se podía ofrecer…

  - Acaba de una vez, colega.

  - ¿Qué podemos ofrecer, amigo Gorbachov?, casi implora Bush al ruso, que lo tiene enfrente.

  - Hombre, yo no he venido a ofrecer, ¿qué quieres que te diga?, yo más bien a recibir, ya conoces mi situación, como no quieran un trozo de Siberia por el Polo Norte, pero aquello no da ni para los osos, que ya es decir. Ahora, sí quieren…, farfulla Gorbachov.

  - Para su tía, vámonos, ordena el que hace de cabeza de Shamir.

  - Siéntense, por favor, ruega González. ¿A esto han venido? ¿Para esto hemos preparado este tinglado? ¿No se dan cuenta que con venir ustedes se va a empobrecer media España con impuestos indirectos?

   Los de Shamir se sientan otra vez.

  - Dejo la palabra a los árabes, termina Bush, sin haber dicho nada.

  - No están representados en la Conferencia, dice Felipe.

   -Pues que hable el que quiera que yo me voy.

 - Pues yo también, que tengo cosas que hacer en Moscú, dice Gorbi.

  - Pues nosotros también nos vamos, dicen los de Shamir.

  - Felipe los aglutina con la mirada y grita más que dice: “Aquí termina la Conferencia de Paz, que servirá de ejemplo a nuestros hijos, y de la que hablará la historia de los siglos venideros”.

  - Corta el rollo, colega, que nos hemos quedado solos, le dice por detrás el encargado de apagar las luces.

                                           Francisco Tomás Ortuño.

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